¿Hay que aumentar el salario mínimo por ley?

Por estos días se tiene contemplado que el presidente de la República, Jimmy Morales, decida respecto a si se aprueba o no, el nuevo salario mínimo que entraría en vigencia a partir del 2018.

Según un estudio realizado por COPARMEX, Guatemala ocupa el puesto 5 de los países de América Latina cuyo salario mínimo es más alto, con un promedio de US$359.00, por debajo de Costa Rica y Panamá, y muy arriba de México y El Salvador.

En su mayoría, quienes piden aumentos del salario mínimo tienen buenas intenciones y creen que de esa forma se ayuda a los más necesitados. Otros, solo se aprovechan de las demandas del pueblo para conseguir votos, aun cuando saben que este tipo de medidas perjudican justamente, y en mayor medida, a los más pobres.

Quienes tienen buenas intenciones creen que el salario mínimo es una forma de aumentar los ingresos de los más necesitados. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un incremento del salario mínimo no obliga a los empleadores a pagar más. Esta medida no es más que una prohibición legal de trabajar por debajo de cierto nivel salarial.

Lo primero que hay que saber es que con esta medida se les veda a los más necesitados ingresar al mercado laboral. Aquellas personas que aportan a una empresa un valor menor al salario mínimo impuesto por ley, quedarán desempleadas. Si alguien aporta Q2000. a una empresa y el salario mínimo es de Q2900, el empleador seguramente preferirá despedirle.

¿Quiénes son los que menos aportan al proceso productivo? Los más necesitados, la gente sin educación, sin experiencia, los jóvenes, mujeres cabeza de familia, etc. A estas personas, con la imposición de salarios mínimos por ley, no solo se les pone en peligro su derecho al trabajo, sino que se les impide conseguir la experiencia que viene de la vinculación a un empleo formal, se les condena a vender algún producto en una esquina o a trabajar por horas en empleos eventuales. Se los relega a la informalidad.

Otro de los efectos negativos de aumentar el salario mínimo es el incremento en los precios de los bienes y servicios. Puede suceder que los empresarios al ver elevados sus costos salariales decidan aumentar los precios de sus productos. Entonces un aumento nominal del salario mínimo ocasionaría una disminución del salario real de algunos trabajadores. Diferentes estudios demuestran que los productos que se encarecen en estos casos son los más consumidos justamente por los pobres.

De nada le sirve a los más necesitados que les suban el salario mínimo si después de eso, con su sueldo, podrán obtener menos bienes y servicios que antes de que se realizara el aumento.

Por otro lado, incrementos en el salario mínimo causan destrucción de empleo y frenan la creación de nuevos puestos. Aquellas empresas que no pueden trasladar el incremento del coste salarial a los precios de los productos, deberán buscar la forma de reducir sus costos, pueden despedir empleados o disminuir el número de horas contratadas. Si el precio de contratación de mano de obra aumenta, su demanda disminuye.

Ahora bien, aun cuando suceda el mejor de los casos, aquel en el que los empresarios no se ven obligados a despedir empleados y pueden soportar el aumento de los costos salariales, incrementos del salario mínimo terminarán frenando la creación de nuevo empleo. Los estudios parecen coincidir en que un aumento de alrededor del 10 % del salario mínimo disminuye la creación de empleo en un 25%.

La intuición, la lógica y los estudios nos dejan pruebas claras de que las consecuencias de aumentar el salario mínimo son negativas. Sin embargo, las excusas de quienes se empeñan en defender sus incrementos, no paran. Después de todo salir a prometer salarios mínimos más altos da muchos votos. A los buenos ciudadanos que incautos caen en los lindos discursos de los políticos hay que preguntarles: ¿Si el aumento del salario mínimo es tan bueno y saca a la gente de la pobreza entonces por qué no ponemos una ley para que los salarios mínimos sean de Q5,000? Si estas leyes funcionaran ya habríamos descubierto la cura para la pobreza.

 

Walter Franco

2 thoughts on “¿Hay que aumentar el salario mínimo por ley?

  • 5 enero, 2018 at 11:53 am
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  • 19 diciembre, 2017 at 3:55 pm
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